Unos proclaman: "¡alfajores, de la Ciudad de Minás!"
Otros exponen algodón de azúcar.
Y uno, se acuesta en una reposera
Al lado de su mujer,
Con sus oscuros lentes Ray-ban
y su diario Clarín,
No le puedo ver los ojos.
Porta una mallita corta:
Gris, blanca y negra
como su barba
y el algodón de azúcar
que está en su pecho
y lo quiero comer.
Y este viejito,
mientras lee,
de vez en cuando
se lo acaricia
y me provoca.
"Viejos en Uruguay" bis
Nos separan millones de granos de arena
Y vos estás ahí sentado
en tu postura varonil.
No tenés idea
que escucho las olas del mar
y me preocupo
por si se ven
en mi bombacha.

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