(Hay partes de este poema que están ausentes porque podrías llegar a leerlas.
Y eso no le conviene a nadie.)
(Algo que vimos)
Se repite la misma escena.
Sin miedo.
Esto me pasa. No te hagas cargo de mis sentimientos. Son mí problema.
Mío, mío, mío pero no te voy a poseer.
¡Por favor, si lo que más me atrae de vos es esa libertad que no lográs ver!
Espejismo.
¡No quiero que te alejes!
Quiero descifrar los jeroglíficos en tus labios. Papiro seco y quebrado.
Dibujar mapas con tus cicatrices.
Recorrer el perímetro de tus lunares, laguna tu piel.
Fotografiar cada parcela: tierra pálida en color, mis manos: pincel.
Sos la chica lunar. Brillás.
En ese viaje, arrancarte todos los pelos y con ellos hacer una sábana.
Y cuando choque el terremoto,
respirar el eco de un grave potente y pudoroso
y una risa pasiva agresiva.
¡Qué lindo sería por un momento viajar!
Pero no. Todo esto es muy avasallante.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario