domingo, 13 de diciembre de 2015

Estar goma

Me encanta la basura y el desorden pero es verdad que también ayuda mucho acomodar o dejar que se acomode o deshacerse. Estoy tomando un par de decisiones que me tornan más aburridx o interesante. Por ejemplo, dejé el amor romántico. No quiero obsesionarme ni perder la cabeza por nadie o nada. Aún así, no puedo controlarme todx. Si estoy nadando en una pileta, pensando que soy agua, que quiero estar con todxs mis amigxs mojadxs (así nos siento parte de lo mismo, en pileta, pelopincho, manguera, bebidas volcadas o sudor), y de repente algunx vecinx pone Green Day al palo, sí, Green Day... ¿Y yo pienso en vos? Esto es muy goma. Pienso en la etimología de "goma" y no la entiendo, es tan multiuso. Si soy goma usame, para pegar algún collage o material donde quieras, pegame o masticame o soplame, vestime, borrame, hacé lo quieras y hacelo vos mismx conmigo y con pleno consentimiento. Eso, lo de Green Day, la goma. Salí de la pileta, tuve un poco de la calor y me sequé mientras navegué todas las redes sociales, abriendo y cerrando cada aplicación con todas las ganas de hablarte pero ultimamente me siento como te dije y me da pudor... ¿Alguna vez me viste así?
Entré a la casa gigante que acompaña a la pileta que también es gigante y pensé que la gente con casas así no aprovecha la cantidad de cuartos. Nos imaginé en una misión erótica de garchar en cada uno de ellos... ¿misión erótica? ¿qué dije? Nos imaginé en cada cuarto.
Es verano, hace una calor enorme, lxs cuerpxs se pegotean y nadie quiere hacer nada.
Menos yo con vos.
Qué goma.

martes, 10 de noviembre de 2015

Valentina

La valentía no se siente como se percibe.
Unx imagina valentía grande, indestructible.
Un león entre los colmillos. O el león.


Valentía no es seca: llora.
Valentía duele: suda. Goza.
Valentía se enamora.
Desea. Paciente. Encuentra.


Valentía es niñx. No se siente como se percibe.
Valentía no es un león, o aferrar entre garras o colmillos,
sufrimiento o exceso.


Valentía es vasta en la tierra.
Abunda.


Considero una ofensa que me digan que no soy discípulx de mi nombre.


Me llamaron Valentina y me apropié de eso que me llamaron.

Cada día estoy más cerca de la luna.

Que no haya cobardía en mi universo.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Casa de Cuerpo

Te amo y no puedo alojarte en mi cuerpo.
No entrás en mi carne. Aunque me cortara en partes, jamás lograría englobarte.
La longitud de mi piel no sirve para construir un hogar.
No soy institución. No tengo techo, no estoy organizada.
Mi encanto es una imágen accidentada.
Te enamoraste de un tropiezo.

Me caí y no me entrás.
Intento arraigarte a mi pelo, para que hagas tierra de mi cabeza...
se me caen los cabellos. Papeles desparramados.
Se desintegra mi burocracia.
No hay nexo entre nervio, músculo y deseo.
Cada día me corto y crezco de nuevo. Me arranco y me encuentro en el suelo.
¿Dónde están mis huesos? ¿Qué me mantiene erguida?
Todos los días me deterioro y nada se comunica.
No me gasto en evitar el desarme.
Ya sé que todo se cae.

Se me escapa sangre y plasma.
Te ahogo en agua y sodio.
Te percibo en el hartazgo.

Te hago una casa de cicatrices.
Te hago una casa de pozos.
Te hago una casa de grasa.
Te hago una casa de gas.

El nuestro no es un cuerpo eterno.
No puedo alojarte en mi cuerpo.
No puedo darte un hogar.

No te retengo.
Te pierdo todos los días.

lunes, 2 de noviembre de 2015

De libre interpretación

Estoy en la cama
y tengo un gato entre las piernas.

Es como si de repente se me vació el estómago.
Le tengo miedo al despertar.
No paro de pensar ideas incompletas.
Me muero por la eternidad.

Me estoy muriendo ahora.
No quiero hacerme cargo de mi consciencia.

Quiero correr hasta que me paren.

Extraño creer en Dios.
Era cómodo que una entidad mayor me de órdenes.
Ahora soy mi propio castigo.

Brandon

Cuando dijiste "soy yo",
pensé que hablabas de un monólogo,
no de la mierda en tu zapato.

Un licuado de arándano, menta y jengibre.
"No te congeles el cerebro" advierte la chica de la barra.
En vano.
Anclada esa idea de que mi mente no conoce el descanso.
El ejercicio de estos tiempos.
Placeres y límites.

Cultura.
Tío Vania.
Orange is the New Black.

Habla tanto que no se entiende.
Me percibe cobijo o precipicio.
Malabares entre despedida y esperanza.
La decisión tiene gusto a "no".

Celebramos un cumpleaños y un aborto.

No hay encuentro sin abundancia.

domingo, 23 de agosto de 2015

Hoy es su cumpleaños.

Hoy es su cumpleaños.
Veintitrés de Agosto, dos mil quince. Una Melina Romero, fanática de los boliches, estaría en alguna discoteca celebrando su mayoría de edad.
A ella la asesinaron por celebrarse.
De luto festejo que una somos todas.
No creo en ningún cielo, pero una parte de mí se imagina luces, música y movimiento.
Me estremezco, me sacudo y lloro.
Son vestigios de una fiesta
que no termina.


miércoles, 12 de agosto de 2015

Lobo.

Nunca conté esta historia.


Unx tiene miedo de cruzarse a un lobo.
Así lo dicen compañerxs
y en fábulas,
cuentos para niñxs.


Un lobo.
En un cerro cruzarse a un lobo.
¿Qué hicieron los inocentes lobos?
Especismo berreta.


No tengo miedo de cruzarme a un lobo.
Le tengo terror al humano.


Protejo su identidad
aquí
porque esto es una fábula
o un cuento para niñxs
para lxs compañerxs.


“El de 30 años” lo apodábamos
con mis amigas
entre clases,
recreos.


Lo escuchábamos por radio,
riéndonos por una canción
o carisma.


Así era nuestra relación:
platónica, virtual.
Audiovisual.


“Qué linda que estás acá”.
“Me estoy tocando”.
“¿Vos te tocás?”.


Quince años.


Treinta.


Me temblaban las manos,
la panza y el sexo
contestándole que sí
o que gracias.


O evadiendo.


Yo quería acercarme
pero era virgen
y no quería
arruinarme para siempre.


No por virgen,
sino por hechizada.
Magia
manipulación
de un macho.


Sabía que jugaba con fuego.


Le dije que la ley, que la edad.
Que se enteren.


Él me contestó
“yo no soy tu príncipe azul”.


(Todo esto es una aproximación.
Borré todas las conversaciones.)


Claro.
¿Pero qué pensaba?
Hablando con una nena.


Le dije que no quería mentirle a mi mamá
y no le hablé nunca más.


Hace unos días
me lo crucé en el cerro.


No lo podía creer.


Se retorcieron mis tripas
como cuando ves a una persona que no querés ver.


Así como todas las metáforas de la montaña
recordé:
que una vez arriba, la única dirección es abajo
o morir congeladx.


Ni altitudes ni kilómetros
me alejan de lo que me daña.


Como cuando esquío,
debo entrenarme, fortalecerme
para que cuando vea al lobo
sepa escapar

o matarlo.

viernes, 17 de julio de 2015

Los magos.

Los magos de duelo.
Sacan pelusas de sus galeras
mientras acarician al conejo en sus regazos.

Un mago le arranca al otro la curita de un tirón.
La otra se despega leeeentamente.

El dolor es igual y único.