sábado, 23 de mayo de 2015

Nescafé

A veces me preocupo por materias en las que me va peor que otras. Horarios. Dinero. Palabras.

Una vez,
para prepararme un Nescafé
en un country llamado "Highland",
le dije a la chica que trabajaba en la casa,
"No me gusta amargo. No sé cuál elegir. No conozco los nombres."

"Fijate vos, que yo no sé leer".

jueves, 21 de mayo de 2015

Mierda por la boca.

En el futuro, va a existir el chip con el que todos soñamos.
Ese que te mete la información en el cerebro,
sin tener que ejercer los músculos de la memoria.
Lo que sí, como todo lo bueno, es que el chip va a tener sus condiciones.
La información obtenida solo podrá ser expresada oralmente
una vez que haya sido asentada en la mente,
a través del ejercicio ideológico: la acción.
De lo contrario, de la boca del hablante, saldrá mierda.

Lo gracioso es que esto no es novedoso.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Los Pelos

Me pidieron que en mí busque un defecto.
Pensé inmediatamente en mi panza.
Mi panza fue conflicto en el pasado.
Pero es eso: fue.
Antes, fantaseaba con cortarme los cachos de carne
Grasa
de mi entrecuerpo.
Hoy, digo con orgullo
que en ella:
Tengo la mejor almohada del condado
entre respiraciones
subeybajas
mi panza es descanso de mis amantes,
fábrica de calor,
centro de mi equilibrio.


No tengo nada en contra de mi panza,
pero ¿qué de mí me aflige?
Aprendí
a través de la obligación, la razón
o el porque sí
a amar cada parte que soy.
Toda materia que me define
está ahí
por un propósito
que es hacerme
estarme
crearme.


Agradezco todo lo que significo.
Menos una parte.


Mis pelos.


A algunos los quiero, pero no a todos los ellos.


En algún (algunos) momento(s) de mi vida, entró a mi gracia el chip minúsculo y peligroso de la sociedad


Que todo el tiempo me recuerda
me quiere hacer creer
entre otras falacias
que el cuerpo que se valora
es el flaco, tonificado.
Que sin una sonrisa,
no voy a triunfar
nunca
porque esa expresión es la más agradable
en mí
¡Mujer!
Debo comprobar cuánto me amo
ajustando mi totalidad a la norma
¡Porque ese estándar es el que importa!
¡Ese estándar es el que se quiere!
¡Todo lo demás es descuido!
Pereza, rebeldía,
¡Digno de ser expulsado!


Hablamos, invertimos
momentos, plata, momentos
en el exterminio de pelos.


Vemos en las noticias
exterminios de mujeres.
Y publicidades de Veet,
Venus, Gillette.
Las diosas postizas.


Yo me amigué con mis carnes
porque entiendo que no puedo vivir sin ellas...
¡Pero sin mis pelos sí!
Células muertas,
hilos, ¡cables sin sentido!


Porque los pelos son asquerosos.
La gente suave es la querida.
Aún así, celebramos un pelo largo y cuidado en la cabeza
pero no
en la cercanía de los genitales
mi culo
O mi panza.
Sí: hoy amo a mi panza, pero no sus pelos.


Hoy quiero coger
pero sin mis pelos.


No me molestan en mi cabeza, en mis brazos ni en mis piernas
pero los pelos que se acercan a mi sexo:
¡Quiero fusilarlos!


Elijo ronchas en mi piel sensible
a esos pelos,
¡Lo elijo!
¡Prefiero acercar un filo
a mi rosada vagina
a tener pelos!
A veces, distraída,
me corto las ranuras de mi voraz ano
y sangro
¡Porque no quiero los pelos!
¡Pero sí quiero sufrir!
¡Que me corten!
¡Que me enceren!
¡Que me arranquen!
¡Que me maten! ¡A mí y esos malditos pelos!


Lo más temible
es que más de una vez,
al acercarme la rasuradora a la piel,
pensé "si algún día me encuentran muerta,
espero que mi panza esté depilada.
Por favor."

martes, 19 de mayo de 2015

Un día tendremos dinero.

Un día tendremos dinero y compraremos fustas.
Un día tendremos dinero y seremos dueños de un sótano.
Un día tendremos dinero y en él yacerán cruces para azotar putas.
Un día tendremos dinero y vestiremos lo mejor en látex.
Un día tendremos dinero y seremos las reinas del sado.
Un día tendremos dinero y seremos los reyes del sado.
Un día seremos. Ya somos. Tendremos dinero.
Un día tendremos dinero y con él parlantes de alta calidad.
Visuales HD. Música que te garcha la oreja. Porno en la pared.
Podríamos adquirir pinturas, cera y hacer arte con los cuerpos.
Agua, fuego. Putas ahogadas, quemadas. Hogueras minúsculas y redondas.
Vamos a quemar las pieles. Tendremos dinero, podremos pagar el seguro.
Un día tendremos dinero y nuestros sillones serán de terciopelo.
Un día tendremos dinero, sábanas de seda. Vendas en los ojos.
Un día tendremos dinero, pelo teñido, largo hasta la cola.
Se arrastra por el piso. Trenzas. Sogas. Putas colgadas en la pared. ¡Cuánto dinero!
Enchastre, roña, un candelabro de cristales. Todo rojo, negro y oro.
Púrpura, rosado. Culos golpeados. ¡Filas de ortos entregados!
Un día tendremos dinero y con él podríamos pagar a alguien
para que limpie el semen y el meo.
Un día tendremos dinero.
Hoy no tenemos un peso. Pero tenemos nuestras manos.

Antes de dormir.

Tampoco te escribo.
Desaparezco, vuelo
en un imaginario de libertad
pero me estoy mintiendo
o no estoy siendo del todo honesta
si te digo
que de vez en cuando
no cruzás por mi mente.

Que a veces sos la razón
por la cual cuesta dormir.

Quiero saber cómo estás.
Sí, quiero eso.

Sí, te pienso.
No, no te extraño.
Pero a veces paso por tu esquina
y me encantaría ser una mosca
para ver qué está pasando
dentro de tu casa.

Nunca lo hice formal.
Tengo ideas, retazos escritos.
Pero cuando los archivé,
no era el momento.

No era el momento.

domingo, 17 de mayo de 2015

15 de Mayo.

Me subo al bondi
re porteña
con un vestido de colores.


Veo un asiento disponible.
Me acerco a él, y me sonrojo por el faux pas: una mujer estaba por sentarse.
O no.
"Voy adelante", me dice.
Entonces la viejita al lado mío,
queda pagando.
Todo su cuerpo a un costado,
para que yo entre.
"¿Me siento?"
"¡Sí! Pasá."


Me siento.
La siento.
Todo el tiempo mira hacia el costado,
mi costado.
Con mi periférica, registro que
mira hacia la ventana
o mira sus ganas de que alguien le diga
"Hola. ¿Cómo estás?"


No digo nada.
Yo también me muero de deseos.


La llama alguien. Busca en su cartera, atiende.
"HOLA?!?" grita, con voz para que alguien escuche.
Que alguien escuche.


Todo el viaje quiero hablar,
pero no hablo nada.


Pienso como el contacto está en peligro de extinción.
Como el pudor es preferible ante el interés.


Escribo este poema en mi celular,
cuando me llega un mensaje.
Cambio de aplicación como rompo un papel, y como si mis dedos fueran las patas de una araña, lo contesto.


"¡Qué rápido!"
La señora rompe el vibrante silencio.
"Reaccioná!": palabras de mi interno.
"Eh... Sí."
¡Me habló!


Me pregunta cómo hago. Le digo años de experiencia. Desde los 8 uso teclados.
Reconoce nuestras condiciones pero no cesa de estar asombrada.
Indago para saber si su celular, el cual escuché pero no observé, es touch.
Es un nokia, de los de piedra.
Me cuenta de sus nietos. Relata anécdotas sobre ellos, y como su nokia es casi un objeto mitológico.


Sonríe. Me toca.
Se para para bajarse en Corrientes,
Y yo me quedo ahí,
sola
con una sonrisa en mi día.

lunes, 11 de mayo de 2015

Título

No sos más o menos importante
por tener título,
le digo a mis poemas
y a las personas.

domingo, 10 de mayo de 2015

Tortismos

Alta. Rulos.
Ojos aguamarina.
Habla y piel de gallina.
Es talento y gracia.
Es una amiga.
No entiendo qué me pasa.
Ni registro.
Pequeña. Rulos.
Obsidianas.
Pequeña. Enorme.
Carnosa, cargada.
De ella: electricidad.
De mí: mejillas coloradas.
Sueño con su cintura
y que nos besamos en la calle,
en el subte. Nos besamos.
Jamás le conté esto.
Pequeña. Rulos.
Amatistas.
Pequeña. Enorme.
Guardada.
Tímida. Cautelosa.
Se le rebalsan las verdades.
Quiere sacudírselas del cuerpo,
y del intento nace una danza.
Borracha, le digo que me enamoré,
que nos demos un beso.
“Tenés novio”.
“No me importa”.
No me importa.
Un día me ruge.
Ella piensa que ronronea.
Pero me ruge.

Enredada. Pálida.
Hipotónica. Segura.
Acomplejada.
Común. Notable.
Reflejo y contradicción.
Un lunar que me bloquea las venas.
Me gusta. Se lo digo.
“Quería verte”. Besos tiernos y divinos.
Después de esa noche,
nunca más me volvió a hablar
de la misma manera.
Pelo liso. Parda.
Piel acaramelada.
Esmeraldas que se encienden,
cuando habla de eso que le gusta.
Amo todo lo pasional.
Le digo “Nunca hice esto”.
“Compartí besos pero nada más”.
“Vos tocá y preguntá” me dice.
Está buenísimo.
Rapada. Pelo de colores.
Arcoiris. Niña mágica.
Epítome de risas, brillantina,
porno y alegría.
Kawaii antinatural.
Indignada decora.
Me tira fuerte de los pezones,
esta piba linda y masoca.
Me duelen mucho al día siguiente.
La acompaño al tren.
Una nueva amiga
y un beso para despedirnos.
Pelo liso. Rubia dorada.
Cabeza de sol. Cara de bebé.
Turquesas ventanas al alma.
Noches peposas, tardes fumonas.
Somos amigas.
Somos amigas, nos tenemos ganas.
Se sabe. Qué se yo.
Algún día se dará.
Un día se da
y está buenísimo.
Otro día,
me manda una nota de voz:
“quiero que cojamos… solas.
Y ver qué más puede pasar”.
Nos saludamos y despedimos
con un beso en la boca.
¿Y vos? ¿Qué esperás?