En el siguiente link se encuentran las crónicas de mi primer año de cursada en la Universidad Nacional del Arte... Fueron trabajos de la materia Actuación I, con el maestro Roberto Saiz, que terminaron siendo placenteros y elementales en mi vida
Además hay otros escritos.
https://drive.google.com/open?id=0B-4_9iy8yRMnVGdoTUdFMERVV2s&authuser=0
sábado, 31 de enero de 2015
viernes, 30 de enero de 2015
Bichito
No puedo empezar a describir siquiera un átomo de lo que me hace sentir el mar.
Lo que sí puedo afirmar: su presencia, vasta existencia, me relaja.
Aroma y sonido de olas: sal. Purificar. Purgar.
Música mojada. Cielo donde nadar. Infinidad.
Dejarse ahogar. Desahogar.
Yo estaba bien, junto a él.
Y me sorprendió un bichito que penetró mi cráneo.
Con sus garras, caminó por toda mi columna vertebral
hasta que se arraigó a mi cerebelo.
Me tomó por sorpresa y me asusté,
creyendo incrédula que mi amigo me estaba traicionando.
¿Era el rocío veneno? ¿Un halucinógeno para hacerme creer
que yo podía sentir calma? ¿Un osado intento de sentido?
Tiesa, intenté olvidar lo que estaba sucediendo,
pero el bichito cada vez cavaba más profundamente
mis tripas, líquidos y terrores.
Me retorcí. La presión en mi cabeza incrementaba
mientras el insecto me privaba de oxígeno.
Me hice roca: impenetrable. Un muro.
Indestructible.
Pero eso sólo me hizo triste.
Fría, insensible.
Pensé en la grandeza que se desplegaba eternamente
frente mis ojos
y mi alma dolida.
Me hice espuma.
Dejé que el viento atravesara cada poro en mi piel
y el bichito voló con él.
Lo que sí puedo afirmar: su presencia, vasta existencia, me relaja.
Aroma y sonido de olas: sal. Purificar. Purgar.
Música mojada. Cielo donde nadar. Infinidad.
Dejarse ahogar. Desahogar.
Yo estaba bien, junto a él.
Y me sorprendió un bichito que penetró mi cráneo.
Con sus garras, caminó por toda mi columna vertebral
hasta que se arraigó a mi cerebelo.
Me tomó por sorpresa y me asusté,
creyendo incrédula que mi amigo me estaba traicionando.
¿Era el rocío veneno? ¿Un halucinógeno para hacerme creer
que yo podía sentir calma? ¿Un osado intento de sentido?
Tiesa, intenté olvidar lo que estaba sucediendo,
pero el bichito cada vez cavaba más profundamente
mis tripas, líquidos y terrores.
Me retorcí. La presión en mi cabeza incrementaba
mientras el insecto me privaba de oxígeno.
Me hice roca: impenetrable. Un muro.
Indestructible.
Pero eso sólo me hizo triste.
Fría, insensible.
Pensé en la grandeza que se desplegaba eternamente
frente mis ojos
y mi alma dolida.
Me hice espuma.
Dejé que el viento atravesara cada poro en mi piel
y el bichito voló con él.
Volver a Buenos Aires
Volví a mi ciudad
donde me manejo cautelosamente
excepto en las bienvenidas.
Ritual: como un perro,
saco la cabeza por la ventana
y mis labios se colman de tierra.
Trago y el sabor es caos y encuentros.
donde me manejo cautelosamente
excepto en las bienvenidas.
Ritual: como un perro,
saco la cabeza por la ventana
y mis labios se colman de tierra.
Trago y el sabor es caos y encuentros.
lunes, 26 de enero de 2015
Tenía un arcoiris en la mano
Producto de varias posiciones correctas
(si les puedo decir así)
que coincidían perfectamente
en ese momento.
Un vaso
El agua
El rayo de sol
La posición de mi piel
Distintas condensaciones y los familiares grupos de átomos que se cruzan en espacio y tiempo ideal.
(Esto no es nada nuevo)
Como un Humano,
me asombro por esa luz
y como un Idiota,
saco mi celular
para sacar una foto
y se rompe todo.
Cortito
Podés saber cómo decir hola
pero nunca cómo despedirte.
Retorcijones (¡Qué pena!) // Aches (What a pity!)
Retorcijones (¡Qué pena!)
Psicosomatizo
Nuevamente
Cuando veo esas fotos
Mi estómago produce
retorcijones
y ganas de matar
porque soy
pasional
y pienso poco
antes de actuar,
¿Viste?
Y mi mente corre,
buscando en todos los archivos
por qué dejé de ser la protagonista
en esa tragicomedia romántica.
Examinando meticulosamente
el diagrama de Venn.
Ella: de un lado.
Yo: del otro.
Y en el medio:
todo lo que te gusta.
Y justo, justísimo
antes de entrar
al remolino
de pensamientos
devastadores
ilusos
y autodestructivos,
Aparece,
en negrita y en mayúscula:
PUTA.
Es por eso que no me quieren.
(¡Qué pena!)
//
Aches (What a pity!)
I psychosomatize
Newly
When I see those pictures
My stomach produces
Aches
And the will to kill
Because I am
Passionate
And I think little
Before I act
¿You know?
And my mind runs
Searching through all the archives
Why I stopped being the protagonist
In that tragicomedic comedy.
Meticulously examining
The Venn Diagram.
She: on one side.
Me: on the other.
And in the middle:
Everything you like.
And right, right before entering
The whirpool of
Devastating
Illusive and
Autodestructive thoughts,
It appears,
In bold and capital letters:
SLUT.
That is why they don't like me.
(What a pity!)
domingo, 25 de enero de 2015
Viejos en Uruguay
Unos venden diarios.
Unos proclaman: "¡alfajores, de la Ciudad de Minás!"
Otros exponen algodón de azúcar.
Y uno, se acuesta en una reposera
Al lado de su mujer,
Con sus oscuros lentes Ray-ban
y su diario Clarín,
No le puedo ver los ojos.
Porta una mallita corta:
Gris, blanca y negra
como su barba
y el algodón de azúcar
que está en su pecho
y lo quiero comer.
Y este viejito,
mientras lee,
de vez en cuando
se lo acaricia
y me provoca.
"Viejos en Uruguay" bis
Nos separan millones de granos de arena
Y vos estás ahí sentado
en tu postura varonil.
No tenés idea
que escucho las olas del mar
y me preocupo
por si se ven
en mi bombacha.
sábado, 24 de enero de 2015
Apertura Falcor
(Nota: cuando me invitan a leer a lugares, escribo una apertura por varias razones. Si querés me las podés preguntar.)
Apertura Falcor
Y volvemos a la situación
Noche anterior
Permisos de mamá (más o menos)
Críticas, poemas sin terminar
Madurar
Soledad, pelo mojado.
Chantaje poético.
Aunque se repita,
la tierra gira
Seguramente cambian los grados de inclinación
y la posición de los planetas.
Permanece el polvo, todo ese polvo que respiramos
Apertura Falcor
Y volvemos a la situación
Noche anterior
Permisos de mamá (más o menos)
Críticas, poemas sin terminar
Madurar
Soledad, pelo mojado.
Chantaje poético.
Aunque se repita,
la tierra gira
Seguramente cambian los grados de inclinación
y la posición de los planetas.
Permanece el polvo, todo ese polvo que respiramos
pero esta vez
conozco al chico del pelo largo,
a la rubia hermosa e intensa
vomitando conejitos
Besé a mi musa: me mordió y pintó mi pera de rouge
(entre paréntesis: seguro me convidó el jugo sensual y creador que produce su saliva.
Nota aparte:
Además, me dijo que no me limpie el color adquirido).
Siempre crisis, caos tatuado en la pierna
Stick & poke, quiero mis puntos suspensivos.
A veces llamar a amigas
preguntarles qué tren tomarme a Ranelagh
Nunca pisar Ranelagh
Combi a Capital, un besito en la parada del colectivo
(porque las niñas burbuja no andan en tren solas)
Algún día
Borrar todo y recomenzar
Mentira: lo que se ha escrito no se puede rebobinar.
Bien siglo 21, sacate una selfie
Agregame al facebook!
O ponete bien turra y decile a ese bombón: "¡seguime!"
Gracias a la chica que se rió la otra vez.
Gracias por escuchar y confiar, invitar.
Gracias, gracias, gracias
a la Trinidad, el arte y las putas.
Vino picado
Jugo vaginal
Palabras que se repiten
y valentía descarada y descomunal
que protege a una niña mágica e insegura
No de ella misma, sino de lo que va a pasar.
"Podría tener tu nombre"
(Hay partes de este poema que están ausentes porque podrías llegar a leerlas.
Y eso no le conviene a nadie.)
(Algo que vimos)
Se repite la misma escena.
Sin miedo.
Esto me pasa. No te hagas cargo de mis sentimientos. Son mí problema.
Mío, mío, mío pero no te voy a poseer.
¡Por favor, si lo que más me atrae de vos es esa libertad que no lográs ver!
Espejismo.
¡No quiero que te alejes!
Quiero descifrar los jeroglíficos en tus labios. Papiro seco y quebrado.
Dibujar mapas con tus cicatrices.
Recorrer el perímetro de tus lunares, laguna tu piel.
Fotografiar cada parcela: tierra pálida en color, mis manos: pincel.
Sos la chica lunar. Brillás.
En ese viaje, arrancarte todos los pelos y con ellos hacer una sábana.
Y cuando choque el terremoto,
respirar el eco de un grave potente y pudoroso
y una risa pasiva agresiva.
¡Qué lindo sería por un momento viajar!
Pero no. Todo esto es muy avasallante.
Y eso no le conviene a nadie.)
(Algo que vimos)
Se repite la misma escena.
Sin miedo.
Esto me pasa. No te hagas cargo de mis sentimientos. Son mí problema.
Mío, mío, mío pero no te voy a poseer.
¡Por favor, si lo que más me atrae de vos es esa libertad que no lográs ver!
Espejismo.
¡No quiero que te alejes!
Quiero descifrar los jeroglíficos en tus labios. Papiro seco y quebrado.
Dibujar mapas con tus cicatrices.
Recorrer el perímetro de tus lunares, laguna tu piel.
Fotografiar cada parcela: tierra pálida en color, mis manos: pincel.
Sos la chica lunar. Brillás.
En ese viaje, arrancarte todos los pelos y con ellos hacer una sábana.
Y cuando choque el terremoto,
respirar el eco de un grave potente y pudoroso
y una risa pasiva agresiva.
¡Qué lindo sería por un momento viajar!
Pero no. Todo esto es muy avasallante.
Hormigas
Las hormigas no paran de caminar en mi cuerpo.
Esto ya me pasó alguna vez
El familiar e incómodo cosquilleo
de un exoesqueleto perdido
que busca refugio en una piel
que aparenta disponibilidad.
No soy pasto ni tierra.
Soy indecisión, mugre y belleza.
Siento a este ¿insecto?
y su armadura expuesta
y siento la penosa risa y conciencia
de que mi refugio es blando:
carne gomosa, como una almohada
que se abre y escapa el relleno
cambia de color
sangra
cicatriza.
Hasta mis huesos,
que aparentan
hierro, madera o marfil
son gomosos, huecos y quebrantables.
El momento cuando uno se da cuenta
de que el roce de papel
en realidad es un corte
y la piel se desprende de una costa a la otra
clandestinamente
abriendo lugar para un mar rojo y salado,
es igual al momento en el que entiendo por qué
las hormigas
eligieron mi piel para aventurar.
El juego entre vida y muerte.
Claro está que la mínima molestia
en mi terreno
podría desatar una reacción
voluntaria o involuntaria
un descuidado cachetazo
silenciador de movimiento.
Entendí.
Muerte y vida.
Latimos y sentimos pero nuestra primer coraza
consiste en células muertas.
Polvo.
Cáscaras.
Asique no me molesta estar muerta por fuera.
Si me molestaría estar muerta por dentro.
miércoles, 21 de enero de 2015
Pajarito
Está en una ventana alta
Altísima
Del lado de adentro
Lo molestan
con un palo de escoba.
No,
palo dos: con una red
para atrapar bichos
y hojas
y objetos no deseados.
Desubicados.
Salta,
choca
cae una pluma
en la escalera
pluma dos:
en la escalera.
Cojo, ¡entendió!
¡No hacia el vidrio!
Hacia afuera
de la ventana
aire libre,
naranja atardecer
y hormigas en una
lucha vibratoria,
hileras,
autopistas
para comer.
No.
No entendió.
Palo uno.
Palo dos.
No se retira,
aunque haya
un equipo
que quiere
eso
para él.
No sabemos por qué.
Por pesticidas.
Por alegría.
Personal o ajena.
¿Alguien sabe?
Tal vez,
digo,
no sé,
el pajarito quiere estar adentro.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


