La vida es
planear todo para que sea productivo.
Un sábado.
Llegar a la gráfica, y que delante
esas barras feroces diga
"SÁBADOS Y DOMINGOS CERRADO."
Bien.
La vida es seguir con tu idea
de ir a una plaza,
donde te sentás,
te sacás el buzo porque no hace
tanto frío como pensabas
y ver como los bondis y vehículos
transitan, paran, chillan y bocinan
delante de tus ojos
en un parque
de acróbatas, empresarios y drogones
donde la gente elige el sol, la sombra
o una combinación de ambas.
Escuchás una guitarra
de un hippie o un cheto
un chanta o un artista
un genio o un idiota.
Escuchás una guitarra.
Y pensás.
La vida no es linda, casual, causal, penosa o irónica.
La vida es.
sábado, 28 de febrero de 2015
Indispensable (cierre)
Me di cuenta
que la poesía es indispensable.
(No hay remate)
Pensé que me iba a morir,
pero acá estoy.
Ya salieron las verdades.
Quiero que te animes
a todo lo que no estás haciendo.
Buenas noches.
¿Por qué amor libre?
¿Por qué amor libre?
Porque estaba con mi primer novio y sabía que en algún momento íbamos a cortar.
Porque no puedo leer o escuchar canciones de amor porque siempre hay un elemento ansioso, obsesivo. No se puede plasmar en nada lo que se siente o es el amor, sea lo que sea para cada uno (ahora no es el momento de hablar de definiciones o exactitud), sólo aproximaciones que no voy a juzgar con “cercanas” o “imposibles”. Porque quiero dejar de juzgar. Quiero ser crítica, estudiosa, curiosa, intelectual, crear mis ideales: cimientos para poder pararme con la espalda derecha, pero no juzgar a los que no coinciden, a los que les cuesta, a mí misma, a los que me rodean. A los que amo y a los que me cuesta amar.
Porque lo que la sociedad respeta es el “para siempre”.
Porque nunca tuve una relación que continuara intacta hasta el día de hoy porque la gente cambia. Porque la gente transita, se transforma, viaja, vieja. Nada es estático.
NADA ES ESTÁTICO. Tiempo y espacio nos condicionan.
Porque quiero vivir mis presentes. Porque quiero mirarte a los ojos, no a mi imaginario de futuro.
No quiero expectativas. Quiero ser. Quiero que la tierra sea fértil, no tirarle piedras a mis amantes o enemigos. No quiero censurar. Quiero que sientan. Quiero sentir, ver cómo crece un jardín de una semilla que no conocía.
Quiero fantasías sabiendo que son fantasías con mi dosis diaria de sana realidad.
Quiero vivir con incertidumbre, con el misterio de un mañana que lo visualizo como un rayo de luz que me despierta gradualmente a través de la persiana y la alegría de los involucrados, sea como sea ella. Creo que estamos sujetos, pero no quiero que nos sintamos sujetos.
Porque quiero que leas esto sin sentir que es una “cosa de hippies”. Porque para describir la vida existen las metáforas y la poesía pero para sanar las relaciones la única forma es la conversación seria, activa y atenta, no el sexo, “el destino” o las flores del día de San Valentín.
Toda tu vida te alimentaron mentiras y por eso todo te duele tanto.
¡Pero quiero el amor libre! Porque tampoco es un sedante o una escapatoria del dolor.
Sino un dolor que se elije, un dolor que nutre, que en su manera especial se disfruta esa consciencia y pasión por la vida y todo lo que tiene para ofrecer… y quitarte.
Porque podés construir todo lo que quieras pero la vida se encarga de destruir tu estabilidad todo el tiempo. Porque esto puede cobrar sentido en la hija de divorciados que actuaron violentamente, gritando y callando, porque no sabían que las herramientas existían, que podían tener una voz o un silencio que no dañe intencionalmente. Porque perdono a todos, absolutamente a todos por equivocarse. Porque es la idea. Y todavía no entiendo que es el perdón para mí pero he sentido un abrazo después de extrañar una compañía. Porque esto puede tener sentido para muchas personas. Porque esto puede llegar a ser una barbaridad, promiscuo, anarquista, el cáncer de la sociedad pero para algunos la sociedad ya tiene cáncer. Queremos coger sin sentir culpa. Queremos jugar y que la gente entienda que el juego es una actividad que es SERIA. Queremos decir “coger” y que no nos miren raro. Queremos putear, hablar de sexo con las palabras que usamos cuando tenemos sexo, sexo donde todas las partes consensúan y gozan: “pija”, “culo” y “cajeta” y que no nos rompan las pelotas porque si eso es violencia, ¡ABRAN LOS OJOS! ¡La violencia es otra! Queremos una sexualidad fructuosa y divertida. Queremos ser creativos, lúcidos, diversos, inclusivos. Queremos vestirnos de todos los colores o ninguno ¡o de los no colores! Queremos agarrarnos de la mano sin miradas de juez. Queremos ser asexuales sin miradas de juez. Queremos. Queremos visibilizar para dejar de mirar al otro como si fuera un monstruo por vivir como quiere. Porque como comunidad tenemos la base teórica y millones de artículos y escritos históricos y traducidos para la lengua común, pero además de ser una decisión importantísima, política y militante, el Amor Libre es lo que nos hace sentir… mejor.
“Amor libre” le dicen, pero libre es nada. Libre es relativo. “Libre” es un nombre lindo. Libre es una bandera. Una imagen. Un ideal. Un recuerdo. Un deseo. Libre es bello. Libre es una falsa seguridad.
Como nosotrxs.
Estoy perdiendo el miedo
Estoy perdiendo el miedo
y eso me da miedo.
Ahora que veo la piel de serpiente despegándose,
puedo hacer distancia y entender que era
una capa de invisibilidad ante mis problemas.
El miedo paralizaba la aventura,
invitandome a refugiarme en una cueva
cálida y segura como rimar en una poesía.
El miedo: correa en un perro para que no se escape.
¿A dónde quiere ir el perro? No sabe hasta que lo liberan.
Deshacerme del miedo me cansa,
me agita, me aturde por todas partes.
Antes el miedo era el huracán,
ahora soy el huracán.
Creo que el miedo es quedarme así para siempre.
Vulnerable e invencible.
Seventeen
Hay un momento elemental, bisagra en la vida de la pendeja cheta en el cual ella se da cuenta que ninguna chica de 17 realmente lee la revista “Seventeen”.
Cada persona elige su libro sagrado:
algunos la biblia, yo: la cultura pop.
Toda la pubertad leí ávidamente
prestándole atención al detalle,
y cada consejo de vida: ¿así voy a conseguir un novio?
y obsesivamente me acomodaba el pelo detrás de la oreja porque decía que esto demostraba
apertura e interés.
En mis labios jóvenes y vírgenes
yacía más gloss que baba porque así
la carne atrapaba la luz y los brillitos
intimidaban a mis compañeras menos coquetas.
Horas analicé cada método de embellecimiento,
cada combinación de color (en mi piel convienen los tonos cálidos)
forma y textura
de ropa, piel, cabello y alimento.
Recuerdo (pocos saben esto)
que un verano contróle mis porciones, tomé cantidades obsenas de agua, y anoté todo.
Recuerdo vivir la vida con algo que no puedo llamar consciencia sino vigilancia:
Era un panóptico de mi misma.
¡Vaya a saber que iba a pensar la gente
si me agarraran sin estar parada derecha,
sonriendo como una modelo
con toda la ropa a la moda!
¿Qué era la vida sin una guía
de lo que estaba aceptado?
Me imaginaba un monstruo
domado, depilado pero posiblemente atractivo
gracias al esfuerzo de mi preparación
diaria y meticulosa.
Todo estaba bajo control
para enterarme años después
que el sexo se compartía haciendose explícito,
no con crípticos ojitos de Bambi,
remarcados prolijamente con rimel y delineador,
lápices que trazan y ocultan a la vez,
mapas de confort falso
que no llevan a nadie a ningún lado.
Los caminos se enredan y confunden más
En esos ojos que anhelan opacidad,
el receptor puede ver,
pero no algo tan
tímidamente audaz
como el gran signo de pregunta:
“¿Te gusto? ¿Funciona?”.
En la conversación donde nadie se está escuchando,
excepto esa nena y sus demonios.
A ella, que se siente inadecuada y sola,
a pesar de la companía de su corpiño push up,
goma espuma tan vulnerable a la destrucción
como su amor propio.
Le digo:
La mejor versión de vos
es la desnuda,
la que enamora,
no con la belleza aprobada por una revista
sino con la única: la tuya.
Edenor
Para los que me siguen en feisbuk.
Por acá se cortó la electricidad
Ayer a las 2 de la tarde
y todavía seguimos sin.
Mi ansiedad cibernética está
volando, atravesando los aires
como debería el pajarito
que vive fuera de mi ventana.
Hoy lo ví. Desde hace tiempo que no lo veía de verdad.
Está quieto.
No sé si está muerto o duerme.
Busqué la cura del insomnio.
Hoy me desperté
creo que gracias a la luz que entró por la ventana.
Comparo entre generaciones.
¿Qué hacía la gente entre
amanecer y atardecer,
condicionados por una conexión
al presente y una desconexión
con el resto del mundo
la pasaban bien?
¿En qué consistía el ocio
si el mío es el arte y
lo quiero hacer lucrar
(pantallas y marquesinas)
en una acción que me da
comodidad y a la vez
un poco de asco?
Ellos se acomodaban a ciclos de sol y luna.
Nosotros a prendido o apagado.
Preocupo y juzgo entre el miedo y
lo que está perdido.
Afirmo: los dos son dependientes de algo, de lo que sea.
Sujetos. Anclados.
Mi vagancia es producto de años de pensares, tecnología, noches a la luz de vela.
Los loquitos que se quedaron despiertos hasta tarde.
Gracias.
(Terminé de escribir esto,
y como un milagro o una película de Netflix,
el pajarito abrió los ojos.
Ojalá vuelva internet.)Apertura Aqueménida
Apertura Aqueménida
Nunca sé
a quién quiero ver.
Sólo que me vean.
Estoy lista para despedazarme.
Apertura 2
Antes de empezar,
un brindis por los poemas que no se van a leer.
miércoles, 25 de febrero de 2015
Momentos: historias cortísimas e intensas.
Aplicable para varies/Cortito.
Me inspiraste un poema
pero no lo escribí.
Confesión
Escribo poesía.
Que se yo si es buena.
La vida
No sé que hacer
pero me gusta esta canción en replay.
Confesión 2
¿Sabés que en este hoarrio
todas las noches
me duelen las tetas?
Suerte
Mate y olor a chivo.
Esto nunca pasa.
Mañana la rompo.
Soledad
¿Qué es lo que quiero?
Eso, sí.
Un amigo para compartir el taxi.
Fobia del autor
Criptomnesia.
Realidades
¿Por qué estoy llorando?
"Estás en una fiesta paki",
me dijo un hada lesbiana.
Me inspiraste un poema
pero no lo escribí.
Confesión
Escribo poesía.
Que se yo si es buena.
La vida
No sé que hacer
pero me gusta esta canción en replay.
Confesión 2
¿Sabés que en este hoarrio
todas las noches
me duelen las tetas?
Suerte
Mate y olor a chivo.
Esto nunca pasa.
Mañana la rompo.
Soledad
¿Qué es lo que quiero?
Eso, sí.
Un amigo para compartir el taxi.
Fobia del autor
Criptomnesia.
Realidades
¿Por qué estoy llorando?
"Estás en una fiesta paki",
me dijo un hada lesbiana.
lunes, 16 de febrero de 2015
Tipo
No me importan los tamaños o la edad.
Sí que los ojos sean como túneles
que me acercan a misterios y maravillas,
y como espejos
donde me veo honesta
y reconfortada.
Sí que los ojos sean como túneles
que me acercan a misterios y maravillas,
y como espejos
donde me veo honesta
y reconfortada.
domingo, 15 de febrero de 2015
La caja
La caja
Entrar.
Sentir frío.
No hay color,
no hay vida.
Vida cúbica.
Critican.
No hay historia,
no hay amor.
Regla. Armadura.
Línea recta.
Hagan fila.
“No encajás”
“No servís”
“Molestás”
Dolor.
Rebeldía.
Chau valor,
como hacen ellos.
No me gusta
pero es
lo que
me dieron.
(Historia de este poema: Lo escribí en el marco de un trabajo de interpretación de lectura propuesto por un cura llamado Gonzalo que fue suplente de la clase "Lengua y Literatura" por unas semanas durante mi 5to año en el Colegio Guadalupe. Analicé la canción "Ir al Baile" de Onda Vaga y a partir de ahí dejé que surja mi visión de lo recibido: un menjunje de dolor e ira gracias al sistema educativo, las instituciones violentas y sus bobos engendros. Lo excelente de este poema es que uno de los directivos lo leyó y me felicitó.)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)