Estoy en la cama
y tengo un gato entre las piernas.
Es como si de repente se me vació el estómago.
Le tengo miedo al despertar.
No paro de pensar ideas incompletas.
Me muero por la eternidad.
Me estoy muriendo ahora.
No quiero hacerme cargo de mi consciencia.
Quiero correr hasta que me paren.
Extraño creer en Dios.
Era cómodo que una entidad mayor me de órdenes.
Ahora soy mi propio castigo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario